Ecos de ilusión

"Id como una plaga contra el aburrimiento"

¿Quién puede resistirse a un sandwich humano? Yo no.

San Juán es igual a fiesta en la playa, a fogatas, a alcohol, a música de mierda y a ir a mear cada 10 minutos.

Pero eso lo sabemos todos. Lo que no sabéis (y tampoco os interesa pero yo lo cuento) es que San Pedro tiene las peores playas del mundo mundial, así que nunca vayáis allí de vacaciones (y ahora es cuando hundo el turismo de la zona). No he visto en mi vida una playa sin un granito de arena, era todo piedras y más piedras, y algún que otro trocito de tierra, ¿pero arena? De eso no quedaba.

Normalmente no me hubiera importado porque no soy una persona exigente, pero si mi chancla decide romperse (tengo un serio complejo de Cenicienta en serio) pues las piedras y los trozos de vidrios sólo ayudan a que acabe sangrando (no sangré); conclusión: ya sé lo que sufrió Jesucristo al llevar la cruz.

Pero volvamos al principio de la noche. Didi y yo llegamos una hora tarde porque lo bueno se hace esperar (perdimos el bus), lo extraño es que sus amigos no nos echaron la bronca ni nada, lo cual me hace pensar que están acostumbrados a que esta mujer llegue tarde...

Comimos en el McDonnalls (otra vez haciéndoles publicidad gratis... por favor, que me paguen) y luego caminamos 347835634 kilómetros hasta la "playa" hablando de una peli de miedo que Juankinki había visto. No sé por qué coño hice que me la contaran, porque miedo no sé, pero asco daba un rato. Gente unida unas a otras en plan cienpiés, una que se comía la mierda del otro... en fin, mejor que no sepáis más.

La "playa" estaba petada de familias con todo el tinglado montado. Había un montón de fogatas dispersas, aunque las grandes estaban a tomar por culo porque mirabas a lo lejos y veías las llamas igual de grandes que las que teníamos al lado; ni un Charizard lanza esa llamarada.

Conocí un montón de gente esa noche, aunque me he enterado de cómo se llaman mirando sus tuentis. Bailamos en medio de una jauría de canis y salimos vivos (nos largamos cuando empezaron a darse navajazos, esto no es coña). Me senté a jugar a un juego chorra de esos en que acabas bebiendo si fallas, pero se sentó Rubén el buenorro pesado a mi lado y me contó la historia del medallón que llevaba colgado, así que lo que se dice jugar como que mucho no lo hice.

Ains, ese señorrr caballeroso, que me acompañó cuando Diana se "perdió" y a la vuelta me viene Juankinki fulminándome "¿dónde habéis estado?" y yo: ...
En la búsqueda de Diana también confirmé mi teoría de que el chaval que no paraba de ponerme la mano en la espalda mientras bailábamos quería ligar conmigo, porque aparte de ponerse todo el rato a mi lado, me gritó "cueeeeerpo" cuando pasé por el lado... señores que como obreros tienen futuro *hacerse fan*.
Lo peor no es que yo sea una creída, es que luego me dijo "antes te dije 'cueeeeerpo' y no me miraste" y sé que se me pasó una burrada por la cabeza pero en su lugar le dije "ah, no te escuché" porque soy buena persona y en ese momento iba con Rubén el buenorro pesado.

Y por dios, yo ya no sé qué beber para no tener resaca el día siguiente; bebí sangría (me compraron dos botellas, no sé qué imagen tienen de mí, pero me sobró una y la próxima vez ya no tengo que comprarme alcohol).

Por si alguien se lo pregunta, unos cuantos hicieron el intento de bañarse, yo pasé porque no tenía ganas de sacar mi toalla... sí, estuve toda la noche usurpando toallas ajenas.

Para terminar esto, le prometí a mi amante bandida que me acoplaría en las fotos para que pudiese ver mi nuevo corte de pelo, pues aquí está:


Yo con Javi,
el señor que si tiene que pisar a la gente para darlo todo en la pista, lo hará.

¿Y yo quiero hacer esto toooodos los días? Tú flipas, chavala.

Me he dicho esa frase 478234264 veces hoy.

A Lujosa se le ocurrió la genial idea de ir a andar cada día porque somos unas sedentarias de mierda y yo dije ¡coño!, salir de mi casa, sí por dios. Hasta ahí todo bien. Luego a mí se me ocurrió la genial idea de echar el día en la playa ya que íbamos a pasear por el paseo marítimo y eso conllevó a que en mi (nueva) bolsa metiera:

-El tape con los restos de la tortilla de papas de ayer, indispensable.
-El bocadillo de mortadela, sin él no me deja salir mi madre.
-La neverita con la botella de agua, porque luego se pone calentorra y parece meado de burra.
-Las llaves, el monedero (con dos tristes euros, la tarjeta del bus, la de crédito [no la uso, pero te sientes importante llevándola siempre encima], la de la seguridad social y el DNI por si un loco me viola y me mata que reconozcan mi cadáver), el mp4 con los cascos, unas pilas (me he acostumbrado a llevarlas para la cámara de Didi xD) y el colirio porque la alergia me ataca cuando menos me lo espero, es así de zorra.
-La toalla, que es ridículamente pequeña pero ocupa la mitad del bolso.
Una vez más queda demostrado que actúo antes de pensar, porque no se me ocurrió que iba a andar 874237423764 kilómetros y que la bolsa pesaba... en realidad sí se me ocurrió, pero dije soy una maXota (con X de MiXta), yo puedo... ji, los cojones, que no había ni llegado a casa de Lujosa y ya estaba harta de la bolsa xD.

Para colmo, no encontré mis chanclas porque seguro que mi abuela me las tiró, entre cocinar y ver Sálvame, otro de sus pasatiempos es tirarme cosas o cambiarlas de sitio; así que tuve que ir con unos zapatos cerrados que acabaron convertidos en unas chanclas improvisadas pero tiene una suela tan mierda, que si la mezclas con los chinos (sí, en Marbella no hay arena, hay chinos, pero no de los asiáticos, que también, sino chinos de piedrecitas) me han destrozado los pies a más no poder, gracias.

Abro paréntesis. Para Azu: ¡HIJA DE PUTA QUE TODAVÍA TIENES LAS CHANCLAS QUE TE DEJÉ EL VERANO PASADO, ¿CUÁNDO COÑO PIENSAS DEVOLVÉRMELAS?! Cierro paréntesis.

Eeeeeso sí, el mozo del bañador rojo compensa todos mis dolores. Que me gusta ver cuerpos jermozoh lucirse por la playa~. Luego pasó otro que llevaba también un bañador rojo que era jermozoh también, pero ese tenía novia, el primero sólo un perro xD.

Y menos mal que hacía viento, porque sino no me hubiese quedado más remedio que sacar las barras de hielo de la nevera y restregármelas por el cuerpo, y todo el mundo se habría enamorado de mí por ser tan sensual.

Tengo que plasmar una conversación para la posteridad:

Nyx: otra vez me duele la barriga, últimamente me pasa mientras hago la digestión.
Me refería al desayuno. Ella me ignora y se fija en el viento.
Lujosa: al final no estamos comiendo arena.
Yo en lugar de arena entiendo apenas.
Nyx: ¿cómo voy a comer si te estoy diciendo que me duele la barriga?